Skip to content

Votar a Conciencia es un Deber con la Historia y la Humanidad

12 marzo, 2010

VOTAR A CONCIENCIA ES UN DEBER CON LA HISTORIA Y LA HUMANIDAD

Iván Cepeda 103 Polo Cámara por Bogotá, Vamos por los Derechos!

Iván Cepeda 103 Polo Cámara por Bogotá, Vamos por los Derechos!

“Ser Ciudadano es tener desarrollado el sentido de identidad y pertenencia en el lugar donde se interactúa socialmente, en el hábitat donde se desenvuelven los individuos con responsabilidad, derechos y obligaciones” . José Carlos Cano Zárate. Director de Innovación Educativa at UDC, México

El deber de votar a conciencia

La política es la actividad mediante la cual se toman decisiones colectivas sobre hechos, problemas y situaciones de interés colectivo. Para construir nación se debe actuar desde la política; y para que la política sea efectiva tiene que ser limpia, transparente y debe reafirmar la vida y la ética humana.

Ser ciudadano significa hacer parte de un colectivo político. Es una condición que se otorga a los nacionales mayores de edad y que demanda del cumplimiento de ciertos deberes y garantiza también ciertos derechos. Se ciudadano es participar en comunidad desde una acción responsable y conciente que priorice el bienestar público y colectivo, en especial al momento de elegir a nuestros representantes en las instancias de poder. La cultura política es lo que hace posible que cada ciudadano se asuma como sujeto histórico, como posible actor de cambio y como sujeto de derecho.

Lamentablemente en Colombia, nuestras prácticas políticas han estado viciadas por el clientelismo, la corrupción, la violencia, el abuso de poder, la intimidación y la exclusión. También por el fraude y la manipulación electoral. Prácticas sistemáticas que se constituyen en afrenta a nuestra conciencia humana, que subvierten la esencia de nuestra constitución política y degradan nuestros valores democráticos. Casos tan aberrantes como el Agro Ingreso Seguro, la Yidispolítica, el DAS al servicio del paramilitarismo, la feria de notarias, los “falsos positivos”, los decretos de emergencia social, el aumento el desempleo, la pobreza y el desplazamiento forzado, arrestos arbitrarios, estigmatizaciones políticas, impunidad, mafia y parapolítica son hoy parte de una realidad que se ha consolidado en el país, que ahonda nuestra crisis social, moral e institucional, y que urge erradicar.

De allí justamente el deber histórico de participar activamente en los próximos comicios electorales y de posicionar en la agenda nacional temas de enorme relevancia para la paz y la prosperidad del país como lo concerniente a las víctimas del conflicto social, armado y político que aqueja a Colombia desde hace varias décadas. Hoy millones de víctimas a las que las han sido vulnerados sus derechos fundamentales, que han padecido el horror de la guerra y la desprotección del Estado; hombres, mujeres y niños en cuyos ojos habita el miedo y la vergüenza humana, siguen siendo ignoradas por la sociedad, estigmatizadas y excluidas por el gobierno nacional. La impunidad para los victimarios ha estado y sigue estando garantizada.

La justicia y los representantes de los ciudadanos no ha hecho nada efectivo para conjurar esta realidad, no han logrado brindar la debida protección a las víctimas ni han emprendido los debidos esfuerzos para lograr identificar y sancionar a los perpetradores, incluidos a los autores intelectuales que ordenan violentar derechos fundamentales, matar, desaparecer, comprar conciencias, desplazar y calumniar. Y no han hecho nada ni lo harán porque la justicia sigue estando maniatada, los fallos de las altas Cortes no son acatados ni respetados, los criminales ocupan las curules en el Parlamento, legislan para su propio beneficio y tienen Presidente en la Casa de Gobierno. Además siguen ejerciendo el control político, económico y territorial, financian campañas electorales y ejecutan leyes a la medida de sus propios intereses y de quienes los financian. Todo esto seguirá ocurriendo en Colombia si los ciudadanos decentes, honrados y trabajadores se quedan en casa, no participan, no proponen ni actúan con vehemencia y con respeto por los derechos de los demás y las normas constitucionales del país. La ausencia de una participación activa y comprometida con esa Colombia justa y en paz en la que anhelamos vivir permite que se consolide un proyecto represivo, corrupto y excluyente como el del presidente Uribe Vélez. Por eso hoy más que un derecho, es un imperativo resistir y participar.

Sólo una ciudadanía empoderada, conciente de su poder y deber podrá conjurar esta realidad. Participar con conciencia ciudadana y nacional en los procesos de elección de nuestros representantes en las corporaciones públicas y ejercer una real y efectiva veeduría ciudadana son una obligación y un deber ético y humano. Es una responsabilidad con la historia del país.

Acompáñenos en nuestro propósito de transformar la política colombiana y la realidad del país, votando por IVAN CEPEDA CASTRO A LA CÁMARA DE REPRESENTANTES POR BOGOTÁ. No 103 del Polo Democrático en el Tarjetón de la Cámara por Bogotá.

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: